lunes, 23 de marzo de 2009

Bea la destructora

Ay, ay, ay…si es que no puede ser, que una se piensa que controla ya esto del blog y de repente…ups!, desaparece una receta por andar trasteando donde no se debe. Así que, en resumen, aquí os vuelvo a dejar el BIZCOCHO DE VINO TINTO Y CHOCOLATE del maravilloso blog Mis deseos más dulces.

Si queréis ver la receta original de Vanesa, pinchad aquí.

Y esta es la mía:

INGREDIENTES
250 gramos de harina de trigo normal

200 gramos de margarina (yo pongo mantequilla)
200 gramos de azúcar
100 gramos de chocolate para hacer a la taza
4 huevos
1 vaso de vino tinto
2 cucharaditas de cacao en polvo
2 cucharaditas de canela en polvo
1 cucharadita de azúcar vainillado (no es obligatorio, sale rico igual sin ella)
1 sobre de levadura Royal

PREPARACIÓN
Lo primero de todo es deshacer los 100 gramos de chocolate. Hay dos opciones: rallarlo, que es un poco rollo y se tarda, o meterlo en el microondas un ratito, con cuidado para que no se queme. Yo siempre opto por lo segundo, es más rápido. Reservar el chocolate.
En un bol se mezcla la harina con la levadura y también se reserva.
En otro bol se echan los huevos, la mantequilla, que también la habremos metido un ratito en el microondas para que esté blandita, el vaso de vino tinto, el azúcar, el cacao, la canela y el azúcar vainillada. Esa mezcla extraña se bate hasta que quede todo bien integrado. No os preocupéis por el color y el olor, fiaros de mí, queda muy rico después.
Cuando ya esté batido todo, se le añade la mezcla de harina y levadura y se vuelve a batir.
Precalentar el horno a 180º.
En un molde (yo suelo usar uno redondo de unos 26 centímetros) se echa la mezcla y se mete en el horno durante más o menos 30 minutos. Para saber si está hecho del todo, pinchad en varias partes del bizcocho y si el palillo sale limpio, es que ya está listo. ¡Ya veréis qué bien os huele la cocina, con esa mezcla de chocolate y canela! De sabor a vino, ni rastro.

OBSERVACIONES PARA PRINCIPIANTES COMO YO
Yo suelo poner a precalentar el horno cuando me quedan más o menos cinco minutos para terminar de mezclar los ingredientes, porque si no, me parece que queda mucho tiempo encendido y no está el tema como para malgastar energía, jeje!


Para que el bizcocho no se pegue al molde, antes de verter la mezcla, se puede engrasar con aceite, o con mantequilla y un poco de harina. Yo prefiero cubrir el molde con un papel de horno y echar la mezcla encima del papel. Luego sale muy bien y el molde apenas de mancha. Para que no se mueva, sí que le echo un poco de aceite en la base del molde, para que se adhiera el papel mejor.

Si os gusta mucho el sabor a canela, atreveos a echarle a la mezcla más de dos cucharaditas.Un toque que le hace quedar más rico todavía si cabe es añadir a la mezcla nueces picadas. A mí siempre me gusta encontrarme con trocitos de nueces en los bizcochos.